jueves, 14 de junio de 2012

Luces y sombras

En la naturaleza del ser humano viene inscrito con letras de fuego esa búsqueda de la felicidad, de la cual por cierto ya había hablado.
Lupas, capas, sombreros, mapas, brújulas, escafandras, pantalonetas... disponemos de una gran gama de utensilios para encontrarla, pero, ¿son necesarios?
Es muy difícil llegar a esta conclusión (que os puedo decir yo), yo creo que siempre es mejor disponer de ellos, pero saber utilizarlos. El problema yace cuando disponemos de los que nos creemos que son tantos utensilios, que al final no nos preocupamos de los que están en nuestra comunidad, arrastrando a valientes aventureros por ríos embravecidos, sin ni siquiera detenernos a mirar si ellos llevan equipamiento adecuado o prefieren una ruta alternativa.


Esta búsqueda tiene destellos de luz, pero también tiene sombras, hay que analizar cuando estamos a tiempo o puede que nuestros compañeros de búsqueda decidan optar por separarse de tu grupo.
Baja la cabeza, no mirando al suelo, sino al frente que es dónde debe estar, escucha, analiza y luego actúa asumiendo los errores que has cometido.


Porque al final vale más la pena una búsqueda en grupo en calzoncillos que una solitaria con equipamiento de espía soviético.


Es hora de tomarnos la búsqueda como lo que es y no como una obsesión.