jueves, 14 de junio de 2012

Luces y sombras

En la naturaleza del ser humano viene inscrito con letras de fuego esa búsqueda de la felicidad, de la cual por cierto ya había hablado.
Lupas, capas, sombreros, mapas, brújulas, escafandras, pantalonetas... disponemos de una gran gama de utensilios para encontrarla, pero, ¿son necesarios?
Es muy difícil llegar a esta conclusión (que os puedo decir yo), yo creo que siempre es mejor disponer de ellos, pero saber utilizarlos. El problema yace cuando disponemos de los que nos creemos que son tantos utensilios, que al final no nos preocupamos de los que están en nuestra comunidad, arrastrando a valientes aventureros por ríos embravecidos, sin ni siquiera detenernos a mirar si ellos llevan equipamiento adecuado o prefieren una ruta alternativa.


Esta búsqueda tiene destellos de luz, pero también tiene sombras, hay que analizar cuando estamos a tiempo o puede que nuestros compañeros de búsqueda decidan optar por separarse de tu grupo.
Baja la cabeza, no mirando al suelo, sino al frente que es dónde debe estar, escucha, analiza y luego actúa asumiendo los errores que has cometido.


Porque al final vale más la pena una búsqueda en grupo en calzoncillos que una solitaria con equipamiento de espía soviético.


Es hora de tomarnos la búsqueda como lo que es y no como una obsesión.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Flechas verdes

Despertarse con el graznido de las gaviotas, un sol brillante aunque insuficiente para despertar a los soñadores más profundos, una brisa húmeda y fresca, recuerdos, pensamientos y sueños. Todo es más sencillo de lo que parece si te deleitas con  tu alrededor.


Aguardo un bonito y especial pasaje en ese bosque y la mejor manera de llegar a él es divisando los enormes secuoyas, los lagos cristalinos y las nubes con forma de algodón, incluso, con fortuna observaré algún que otro mensaje que facilite el camino.



sábado, 19 de mayo de 2012

Soñando despierto

Solo hay una vida y tu eliges como vivirla.
Yo quiero vivir feliz y haciendo feliz.
Es fácil decirlo; no obstante, no es tan sencillo llevarlo a la práctica, pues no depende única y exclusivamente de ti, es por ello que se debe uno aventurar en la incesante busqueda de la felicidad.

Voy a seguir con mi lupa y sombrero de Sherlock Holmes, dispuesto a regalar atuendos de detective privado a todo aquel que desee, siempre es mejor no ir solo por la selva oscura de lo cotidiano y el desierto frío del dolor. Si decidís emprenderlo os esperaré todas las noches debajo de la luna con cara feliz.